Un fin de semana de celebración

7:56:00 Olga Muñoz 0 Comments

¡¡Hola chicos!! Ya hacía tiempo que no me pasaba por el blog, pero a parte que no he tenido tiempo de actualizar mi vida, no he tenido tiempo ni de descansar. Ayer, sin embargo, me tomé unos minutos para tener un día diferente. Celebramos los 25 años de casados de mis padres y la verdad es que, ¡¡Me ha encantado!!

Llevaba días esperando a que llegase este fin de semana, porque hacía mucho tiempo que quería hacerles una sesión de fotos a mis padres. Y, es que, con lo que me gusta la fotografía era casi un pecado no tener fotos de ellos bien hechas. Siempre están las típicas hechas por el móvil, pero todos sabemos que ¡¡no es lo mismo!!

Ayer me levanté temprano, me arreglé y estuve esperando a que mis padres me vinieran a recoger. Al mirar por la ventana vi que el sol se hallaba escondido entre una infinidad de nubes. No me importa que el día esté nublado, pero me preocupaba que pudiera llover, porque entonces sí que no hubieran habido fotos. Por suerte, se mantuvo y sólo tuvimos nubes. 

Nuestra idea principal era la de ir a la parroquia donde se casaron hace 25 años y hacer la misma foto que se hicieron a la salida de la ceremonia. Pero parece ser que ayer era el día del "todo al revés". Cuando llegamos a la parroquia, vimos que estaba cerrada, abrían por la tarde. Mis padres, en un principio, pensaron de hacerse la foto igualmente, pero... ¡¡era muy fea!! Y más con la puerta cerrada. Además, tiene un toque oxidado y la pintura está desgastada, por lo que la afeaba más todavía. 

Tras pensar un rato corto, mi padre decidió ir a un parque que estaba cerca de la parroquia. Estábamos entre ése parque y otro que se halla en Montjuic, pero nos descantamos por el primero. Y allí surgió todo, la sesión de fotos y la primera sorpresa que se llevó mi madre el día de ayer. Así que, ¿qué tal si os lo muestro con las fotos?

Empezamos por las fotos en el puente, antes de bajar al parque. Ahí nos dimos cuenta que el parque estaba en obras. ¡¡Cómo no!! (¿Recordáis que os he dicho que parecía el día del "todo al revés?) Bueno, empezó la sesión y les fui enseñando las fotos a mis padres, para que vieran cómo iban quedando y, por su reacción, pude ver que les estaba gustando el resultado.

Tras las primeras fotos, nos fuimos al parque para darle un toque de color a la sesión. Allí les dije a mis padres que no se preocuparan, porque con el objetivo que estaba utilizando para hacer las fotos, no se apreciaría que el parque estaba en obras. Y así fue. La verdad es que fue una sesión desenfadada, me los imaginaba que estarían más tensos. El hecho de que estaba el parque repleto de gente haciendo deporte, paseando perros, con niños y demás, me hizo pensar que mis padres no querrían posar mucho. 





Tras tanta tonalidad verde, pasamos a un escenario diferente, lleno de árboles también, pero más rojizos. Me hace gracia ver que parece un decorado, pero es 100% real. La verdad es que el parque nos dio mucho juego y no me decepcionó para nada. ¡¡Salí muy contenta!! Pero no estoy aquí para hablar de mí, hablemos de mis padres. Fue en este maravilloso escenario donde mi padre le dio una pequeña sorpresita a mi madre.
Me miró y supe que era el momento. Mi padre le dijo a mi madre: "Bueno, ahora tocan unas fotos diferentes, ¿no?" Acto seguido, cogió su bandolera (que la aguantaba yo, por cierto) y sacó una cajita de "Oro vivo" y se la entregó a mi madre, que puso los ojos como platos diciendo: "¿Qué es esto?" con voz incrédula.
Al abrirlo, se encontró con dos anillos. Eran los anillos que mi padré compró para renovar los votos matrimoniales. Sabían que no habían hecho una celebración por todo lo alto (normalmente, la gente celebra otra boda), pero fue súper íntimo y original. Al menos fue al aire libre en un lugar súper bonito. (Porque en un principio se los iba a dar en la parroquia donde se casaron, ¡¡menos mal que estaba cerrada!!) 
 

Tras la entrega de anillos y la renovación de votos matrimoniales por parte de ambos, dimos por finalizada la sesión de fotos - les hice más fotos, claro está, pero ya podíamos volver a casa -. En casa a mi madre le esperaba un ramo de flores que había encargado mi padre. Le esperaba un vídeo montaje que habíamos hecho de estos 25 años que han estado compartiendo sus vidas juntos. Y después nos fuimos a comer. ¡¡Pero ahí no acaban la celebración!! Mi madre le ha regalado dos noches de hotel a mi padre para disfrutarlo en la Costa Brava, así que aun falta mucho más para seguir con la celebración.

Espero que os haya gustado la sesión tanto como a mí. Siempre es bonito ver cómo dos personas se quieren tanto y siguen adelante juntos. Un matrimonio no es fácil, siempre hay diversidad de opinión y no se puede estar de acuerdo en todo, pero la llave para el éxito es la comunicación. Si hay una buena comunicación y confianza por parte de ambos, la pareja se hará cada vez más fuerte y sólida y durará muchísimos años. (Al menos, ésa es mi opinión. Me podéis discrepar).

Si te gusta la sesión y estáis interesado en una, no dudes en ponerte en contacto conmigo. :) 

¡¡Brindo por 25 años más!!

Olga Muñoz Soto

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